08/01/2026
El crucero a vela Sea Cloud Spirit, construido sobre la reducida base de un proyecto de Factoría Naval de Marín para la naviera alemana Sea Cloud, fue el último barco entregado por Metalships & Docks, el astillero de Grupo Rodman ubicado en la parroquia viguesa de Teis. La compañía, con un enorme bagage en el segmento offshore, se ha centrado en los últimos años en la actividad de reparación y mantenimiento, maximizando la versatilidad del único dique flotante de gran porte del naval privado gallego. Red Gannet, Don Inda, Artza, Odón de Buen, Nacc Indian o Buccara Latitude son algunos de los barcos que han pasado en los últimos meses por sus manos, sobre todo para servicios de varada. La empresa fundada por Manuel Rodríguez mantiene la misma estrategia de cara a futuro, la de ser referencia en reparaciones, pero aspira a retornar al negocio de nuevas construcciones a futuro y de manera sostenida.
Esta es la base de su plan estratégico trazado a diez años y entregado a la Autoridad Portuaria de Vigo para cumplimentar los trámites para alargar la concesión administrativa, que expira estas semanas. En estos ejercicios «cuenta con realizar una serie de modificaciones en su modelo, que le dé la suficiente consistencia como para poder abordar la construcción del al menos una embarcación al año en su momento más estabilizado», apunta en la documentación oficial. El dique flotante, que ocupa una lámina de agua en concesión de 5.730 metros cuadrados, será un elemento capital. «No se plantea instalar un nuevo dique sino utilizar el existente», prosigue. Esta infraestructura soporta más de 9.000 toneladas de peso en varada y permite asumir proyectos de hasta 160 metros de eslora.
En cuanto a las proyecciones de negocio, Metalships & Docks parte de una facturación de 9,2 millones de euros en el ejercicio 2024, que emana casi en su totalidad de los trabajos de prestación de servicios. La actividad ya repercutiría un ebitda positivo para el pasado año 2025: el total de ingresos medrará, en base a este plan estratégico, hasta los 14,4 millones de euros a cierre de 2034, lo que equivale a un incremento de cerca del 60%.
Los cuadros remitidos al Puerto ya reflejan un peso creciente del segmento de nuevas construcciones a partir de 2027, hasta los 1,6 millones de euros —el naval cobra por hitos, no el contrato entero de una tacada— dentro de una década. De nuevo, la actividad de reparaciones será la predominante, con un 85% del total de la facturación, frente al 15% de las nuevas construcciones.
La proyectada contribución de Metalships a la construcción naval permitiría, eso sí, reforzar la hegemonía a nivel estatal de la industria gallega, que sin duda ha echado de menos la firma de contratos de este astillero. Entre enero y octubre del pasado ejercicio los astilleros de la comunidad analizados por la Secretaría de Estado de Industria sumaban una cartera de pedidos de 26 unidades, equivalentes al 45% CGT (arqueo bruto compensado) de toda la industria española.
No hay novedades acerca de la eventual búsqueda de un posible comprador para la compañía —la renovación de la concesión era un trámite igualmente necesario—, cuya venta estaba prevista para el ejercicio 2024, como había declarado Rodríguez en una entrevista con FARO. El astillero asturiano Gondán llegó a examinar la operación, finalmente descartada por cuestión de precio y por las fuertes inversiones realizadas bajo la dirección de Álvaro Platero en Castropol.
Fuente: www.farodevigo.es