Tubos Reunidos anuncia un ERE para sus plantas de Amurrio y Trapagaran

02/02/2026

Tubos Reunidos anuncia un ERE para sus plantas de Amurrio y Trapagaran

El panorama industrial vasco se enfrenta a un nuevo e importante desafío. Tubos Reunidos, referente en el sector de la fabricación de tubos de acero, ha comunicado oficialmente su intención de plantear un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará de forma directa a sus plantas de Amurrio y Trapagaran. Esta decisión se produce en un momento de gran incertidumbre económica, marcado por la volatilidad de los mercados globales y un contexto internacional especialmente adverso para la exportación.


Cita crucial el próximo 9 de febrero

La dirección del grupo ha comunicado este viernes al comité de empresa sus intenciones aunque no ha concretado a cuántos trabajadores afectará el ERE y tan solo ha aclarado que el Expediente de Regulación de Empleo afectará a las plantas que Tubos Reunidos tiene en Amurrio y Trapagaran. La empresa ha remitido al comité a la reunión que mantendrán el próximo 9 de febrero para conocer los detalles del ERE.


Rechazo sindical


La responsable de Industria de LAB en Aiaraldea, Maddalen Muguruza, ha asegurado que el sindicato no va a aceptar ningún tipo de destrucción de empleo. "Pondremos en marcha todos los mecanismos que tenemos para hacer frente a esta decisión. Veremos lo que plantea la empresa pero tenemos claro que no vamos a admitir ningún tipo de destrucción de empleo", ha añadido.


Según han informado fuentes de la compañía, se ha convocado a los comités de empresa de ambos centros de trabajo a una reunión que tendrá lugar el próximo 9 de febrero en las instalaciones de la planta de Amurrio. El objetivo de este encuentro es presentar y desgranar los detalles técnicos y laborales de su nuevo Plan de Viabilidad, el cual incluye la ejecución del citado ERE bajo el marco legal del Real Decreto 1483/2012.


La empresa ha querido recalcar que su intención es actuar con la máxima transparencia y claridad ante los representantes de los trabajadores. En las comunicaciones remitidas tanto a los sindicatos como a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el grupo alavés subraya que estas medidas son indispensables para garantizar el mantenimiento de la actividad industrial y la supervivencia del empleo a largo plazo, buscando siempre generar el menor impacto social posible en las plantillas.

Las instituciones vascas también han mostrado su preocupación por los planes de tubos reunidos. En un comunicado conjunto han mostrado su inquietud y han asegurado conocer "de cerca el estado de la compañía y la evolución de su negocio". "Somos conscientes de la complejidad del contexto comercial y su impacto en el sector de la siderurgia. Desde las instituciones vascas vamos a seguir de cerca este proceso, manteniendo la comunicación de forma directa y permanente con la dirección de la compañía, los trabajadores y todos los agentes implicados".


Un escenario marcado por las pérdidas


La drástica medida no llega por sorpresa si se analizan las cifras que la compañía ha cosechado en el último ejercicio. Tubos Reunidos cerró el primer semestre de 2025 con unas pérdidas de 28,4 millones de euros, un balance negativo que la empresa achaca directamente a la agresiva política arancelaria imperante en los mercados internacionales. Esta situación ha mermado la capacidad competitiva de la firma, obligándola a tomar decisiones de ajuste previas.


De hecho, la planta de Amurrio ya se encuentra inmersa en una situación de excepcionalidad laboral. La factoría alavesa está aplicando un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) que comenzó el 1 de septiembre de 2025 y cuya finalización está prevista, en principio, para el 28 de febrero de 2026. La transición de un modelo temporal a uno de extinción (ERE) en algunas de sus áreas refleja la gravedad de la "compleja situación económica" que atraviesa la entidad.


Relevo en la presidencia y nuevos retos


En medio de esta tormenta financiera y laboral, la estructura de mando de Tubos Reunidos también ha experimentado cambios significativos. El pasado jueves, el Consejo de Administración oficializó el nombramiento de Joaquín Fernández de Piérola como nuevo presidente no ejecutivo de la compañía.


Este relevo se produce tras la dimisión de Josu Calvo, quien hasta ahora ostentaba el cargo. Calvo justificó su salida alegando circunstancias "sobrevenidas" y un incremento desmedido en la dedicación que requiere la gestión de la sociedad en el actual contexto de crisis. El nuevo liderazgo tendrá ahora la difícil tarea de pilotar la negociación del ERE y convencer a los agentes sociales de que el Plan de Viabilidad es la única vía para asegurar el futuro de las plantas de Álava y Bizkaia.


Fuente: www.ondavasca.com