16/04/2026
Un día después de que trascendiera que los eurodiputados que visitaron Almaraz en febrero han pedido oficialmente que siga en marcha, la central nuclear ha vivido una nueva movilización, esta vez de los empleados involucrados en los trabajos de recarga de la Unidad 1, una tarea que se emprendería ahora por última vez si no cambia el calendario de cierre del Gobierno
A los 900 trabajadores de Almaraz se suman en cada recarga unos 1.200, en su mayoría de la zona, para emprender los múltiples trabajos que se acometen en los días en que está parado el reactor para renovar un tercio de su combustible. Todos ellos estaban llamados este miércoles a manifestarse en la puerta de la central, encabezados por el Comité de Empresa y la plataforma Sí a Almaraz, Sí al futuro que aglutina tanto a trabajadores como a vecinos y empresarios de la zona, que afrontará un negro futuro si la central se apaga.
En la protesta, el presidente del Comité de Empresa, Borja Romero, ha dado las gracias a la "multitud" congregada "en mitad de la recarga" y ha señalado que "nos seguimos jugando nuestro futuro, nos jugamos que esta no sea la última recarga de la Unidad 1 y que haya muchas más a partir de ahora". El trabajador ha señalado que el objetivo de la concentración era "poner en valor el excepcional trabajo que están desarrollando los más de 2.100 trabajadores —más de 2.100 personas— que cada día de recarga entran a esta central nuclear para participar en las más de 10.000 órdenes de trabajo planificadas".
Un equipo, ha dicho, que "hace posible día a día el éxito de una central que es un referente mundial, un ejemplo para otras centrales del mundo. Y queremos seguirlo haciendo en el futuro. Queremos que siga habiendo recargas en esta central de Almaraz. Y que ahora nosotros, y que más adelante nuestros hijos, tengan la oportunidad de seguir formando parte de ellas".
Romero y el resto de trabajadores han reivindicado la central como "ejemplo internacional de excelencia, de profesionalidad, de seguridad personal y de seguridad nuclear". "No hay motivos ni razones para cerrar una central que es un ejemplo internacional de trabajo bien hecho, de profesionalidad y de excelencia, y que aporta riqueza y empleo a esta tierra", ha señalado, avisando de que seguirán luchando "por defender nuestros puestos de trabajo, nuestro futuro y el de nuestros hijos".
Entre gritos de "Almaraz no se cierra", el presidente de la plataforma, Fernando Sánchez ha urgido al Gobierno a "una pronta decisión". "Miles de trabajadores no pueden seguir soportando esta losa de incertidumbre. No podemos pensar, no nos podemos imaginar cómo se puede pretender cerrar la mayor industria de Extremadura, nuestro modo de vida, cuando desde Europa le están diciendo que no lo haga", ha dicho en alusión al reciente dictamen del grupo de eurodiputados que visitó la zona. En su opinión, "el cierre de la central sería un grave error estratégico y un desatino, teniendo en cuenta las políticas energéticas de nuestros países vecinos de la Unión Europea".
En la misma línea, Patricia Rubio, jefa de la Oficina Técnica de Operación de la central, ha subrayado que "el desmantelamiento de la central sería absurdo, sobre todo tras el último apagón y con la volatilidad de los precios del gas provocada por las guerras de Ucrania e Irán".
Sobre la recarga, ha precisado que en procesos como este "se va modernizando y actualizando la central, por lo que está preparada para operar muchos más años como ya lo hace su gemela, la central de North Anna que tiene autorización para funcionar 80 años, hasta 2063".
Fuente: www.libertaddigital.com